PNUD y el Diálogo de “yo con yo” dentro del Statu Quo.
Por el tiempo transcurrido, desde que el presidente Martín Torrijos llamó a un diálogo nacional para encontrar un consenso de Desarrollo Nacional que sirviera de marco al objetivo de ampliación del Canal, en agosto pasado, se pone en evidencia que se trataba de una treta. Se hizo el Referendo, se eligió por una minoría del electorado nacional el Proyecto de Cámara de la ACP y aun no hay proyecto de Desarrollo Nacional que sirva de guía.
El Presidente puso en manos del señor Enrique Iglesias y del PNUD de Panamá la organización y administración de ese encuentro nacional. Olvidándose de que vivimos en una sociedad antagónica que ha llegado a su clímax, estos organizadores están ignorando que la generalización de esta crisis está ante un dilema: O se busca una salida pacífica que resulte de una concertación entre las fuerzas que sirven del soporte al Statu Quo y las fuerzas que exigen un cambio renovador o de lo contrario, el unílateralismo conceptual –sectario y excluyente- de ese foro, lo que más bien estará empedrando es el camino hacia un desenlace violento.
Viendo la esencia de esta situación social antagónica, el camino que puede garantizar una salida pacífica es un acuerdo legítimo entre los que defienden el anacrónico modelo social que ya agotó su espacio y las fuerzas que desde posiciones ideo-políticas, plantean un cambio integral y transformador. Esos escenarios mixtificados en que se fabrican “pluralismo participativo” con el consentimiento de una “izquierda” fementida y servil de la burocracia estatal, no hace otra cosa que alargar más la agonía popular y acercarnos más al caos.
Debido a esta situación, el Partido del Pueblo consideró importante participar, en la búsqueda de una concertación realmente participativa de todas las fuerzas. Por cuestiones de tecnicismos baratos, los organizadores del evento han determinado que la presencia del Partido del Pueblo sólo la admiten como interlocutor de segunda categoría, sin derecho pleno, sin participación deliberativa. Se trata de la exclusión de un destacamento revolucionario histórico que por 76 años ha combatido en todas las causas por nuestra liberación nacional, por la democracia y la justicia social. Un Partido que ha hecho significativos aportes a la cultura nacional, a la política y a la lucha reivindicativa de nuestros trabajadores en el ámbito nacional y en lo que fue la jurisdicción zoneita. Un partido que tiene un espacio meritoriamente reconocido en el movimiento Comunista Internacional y en el movimiento de los pueblos del mundo por la paz, por la liberación nacional, social y por la democracia.
Por otra parte, como se ha sabido, otros sectores de la izquierda ideo-política genuina de Panamá como FRENADESO y otros grupos revolucionarios, y las fuerzas progresistas y democráticas en general, olfateando de antemano la tendencia de la conducta de los que están a la cabeza de este dialogo, por los antecedentes de otros ejercicios similares anteriores, reaccionaron que esa convocatoria seria una pantomima más donde serian usados de tontos útiles, de que al final se convertiría en un dialogo de “Yo con Yo” dentro del Statu Quo. Por eso ni se han acercado para intervenir.
Este diálogo así concebido donde se ha discriminado la participación en primera categoría con derecho a voz y voto, y de segunda categoría sólo con derecho a voz, además de que se ilegitimiza, le va a hacer el juego a la violencia social cuyos ingredientes ya están presentes. En estas circunstancias, el Partido del Pueblo se abstiene de participar de este proceso manipulado y antidemocrático, en el que el PNUD se ha dejado influir por los intereses del gobierno de “Patria Nueva”. Las formas delincuenciales, criminales y la corrupción institucional ya van en camino por su cantidad y calidad a institucionalizarse políticamente, es decir a convertirse en fenómenos legales, ya sea bajo la forma de organismos para-estatales, de seguridad publica o en un partido neo-fascista.
No hay que pensar mucho para percibir y saber que estos efectos darán el punto de partida para una violencia formal generalizada que sólo puede traer la destrucción del Estado Nacional y la desgracia infernal para nuestro pueblo.
¡ Basta de diálogos ilegítimos y excluyentes¡
El país esta dividido,
se necesita una concertación entre todos
para avanzar unidos y en paz.Rubén D. Souza B.
Coordinador General del Partido del Pueblo
Panamá, 7 de febrero de 2007