DETRAS  DE  LOS  NUBARRONES

El 1 de mayo de 2001 a más de un a año y medio de la liberación de la  colonialista Zona del Canal, con lo cual cambió el fundamento de la nación, los trabajadores (as) y en especial la clase obrera, siguen viviendo con el mismo martirio de la desigualdad creciente y en la marginación del  destino nacional en que la arrinconan aun los grupos políticos y económicos dominantes.

La recuperación de todo nuestro territorio y el logro de la propiedad del Canal ha sido el hecho más sobresaliente y decisivos en nuestra vida republicana y el desarrollo nacional después de la separación del poder feudal colombiano y la construcción del Canal de Panamá. Casi un siglo de lucha y expectación por esta meta la cual fue  ligada permanentemente con el sueño panameño de una vida mejor, de más equidad, de más democracia para todos, y más bienestar material y espiritual.

Ahora al llegar una vez más a este memorable día del Trabajador (a), habiéndose  materializado esas esperanzas de liberación a los trabajadores, por el contrario se les ha convertido sus condiciones en una mueca, en un espejismo infantil y ridículo, pues lo que están experimentando y sintiendo es más diferenciación, más discriminación y más sobresaltos.

Y aunque esta es la verdadera existencia actual de los trabajadores panameños, se les sigue induciendo paradójicamente al consumismo como efecto de la economía de mercado que cultiva el amor por las cosas materiales y el pragmatismo, así como al deseo vehemente de proporsionarse confort.

El hecho de que en Panamá exista un millón  200 mil de pobres que sus ingresos  sólo les alcanzan para la canasta mínima alimenticia y 600 mil de pobreza extrema cuyos ingresos es de un balboa diario  como tope, en una población de dos millones 800 mil habitantes  más o menos, nos pone de manifiesto que la inmensa mayoría de nuestro pueblo  es pobre frente a una minoría segmentada que tiene capacidad  de consumo que va desde las capas medias  que representan el grueso del sector que no son ricos hasta los ricos que absorven la parte amplia de la  renta nacional y acaparan el margen  del consumo opulento.

En los trabajadores (as), en consecuencia, se les forma un gran contraste atormentador, pues por un lado se les conduce a la ilusión del consumismo y el confort y,  por el otro, se le veda la capacidad  adquisitiva al máximo o  sencillamente se le elimina con la desocupación.  Esta nefasta contradicción tiene por causa fundamental, el desnivel  social extremo que impera en nuestro país.  Panamá tiene la infeliz condición de ser el segundo país  más injusto  en la distribución  de la renta nacional y en la inferiorización  del  trabajador en  América  después del Brasil que encabeza  esa injusticia.

Preocupaciones fundamentales de los Trabajadores (as) en el Presente. 

La frustración que se produce en el trabajador (a) la contradicción entre la carencia y la tentación  por una parte y por la otra, su realidad económica de bajos ingresos o de ninguno y la tendencia objetiva del sistema económico que impera en Panamá de incrementar y profundizar la pobreza, lo empuja a vivir con la preocupación de que haya más trabajo, de que el fantasma de la desocupación no lo toque, de que haya un mejor reparto de la riqueza, que la educación alcance a todos, que la salud sea segura, que haya un techo para cada familia, que los artículos necesarios para el confort estén al alcance para todos mediante un mayor poder adquisitivo. En los últimos tiempos se ha ampliado este abanico de preocupaciones, como las complicaciones del transporte, el turismo interno, el deterioro y encarecimiento de los servicios públicos, excepto el seguro social con la nueva dirección y el deterioro ecológico que ha pasado de ser un problema de los conservacionistas a uno de toda la sociedad y en especial de los trabajadores. Ahora, en forma creciente sobresalta mas al pueblo, los proyectos de modernización del canal y la construcción de tres embalses en el norte del Coclé, para agregar agua en forma gratuita para el uso del  tránsito interoceánico en el canal. No es el progresos lo que espanta, sino si  ese paso va a ir acompañado de privatización del canal,  de una degradación  económica  de su fuerza de trabajo, y como pasó con la construcción del Canal el desalojo de los habitantes de la  región que  se propone afectar.

Las insatisfacciones que golpean al trabajador(as)     

Frente a estas preocupaciones   cotidianas de los trabajadores, las prácticas, formas y métodos de corrupción y mediocridad administrativa, del tráfico de influencias y de privilegios, de la violación de las leyes, así como del forzado pago de la deuda externa  para  endeudarse más, que ejecutan desde el poder todos los grupos de influencia política y económica en este país, conducen al colectivo social a una interminable insatisfacción e inconformidad.

Actores sociales a quienes los trabajadores(as) culpan

La generalidad de los trabajadores señalan en forma muy precisa a la alta burocracia estatal no solo de este gobierno, sino a los que siguieron después de la invasión; a las roscas políticas de todos los partidos  electoreros que todo lo que hacen es pensando en las elecciones  del 2004 para retener el poder o volver a entrar en él; a los patronos del capitalismo salvaje y a los terratenientes: a las mafias de todo orden, incluyendo a los traficantes de todo lo ilícito. De este conjunto de culpables, los más vulnerables, por evidentes, son las mafias políticas, oficiales y de oposición, la Asamblea Legislativa, las mafias judiciales y  los administradores de las cárceles. Gana fama en ese repudio la s crecientes unidades antimotines.

¿Esta el imperialismo presente?

Los norteamericanos se fueron de Panamá como ocupantes militares y como dueños de la Zona Interoceánica y el Canal. Pero ellos tiene otras formas de presencia y manipulación de nuestro país.
Hacen todo posible por volver como fue el intento del C.M.A, como son una serie de acuerdos de “cooperación” a nivel  administrativo. Ahora están enfrascado en enrolarnos en el Plan Colombia, convertido, últimamente en iniciativa Andina contra el narco-tráfico. Además nos tienen inundado con quinta columnas militares vestidos de civiles.

Además nuevas formas de presión como las calificaciones  financieras  de paraísos fiscales y se valen de  las IFIs para ejercer toda clase de chantaje para doblegar a Panamá,

El Partido del Pueblo saluda y convoca a los trabajadores  y a todo el Pueblo

El Partido del Pueblo, el Partido de los comunistas históricos panameños, hace este enfoque en esta oportunidad, en lealtad a la herencia revolucionaria que los Mártires de Chicago dejaron a la clase obrera internacional y a todos los pobres del mundo y como saludo combatiente a todos los trabajadores panameños. Es un momento marcado  por el reloj de la historia en que ha terminado el siglo XX y ha comenzado el XXI. En la particularidad panameña, en este tiempo señalado se ha puesto en juego todos los derechos adquiridos por los trabajadores de Panamá y las conquistas nuevas que impone la nueva realidad. Es una circunstancia en que al haber cambiado la  base material de la nación  la vida social tiene  que cambiar para mejor.
No obstante, ese ascenso obligatorio se esta frustrando, produciendo un estado de ánimo en las masas populares de pesimismo, de inseguridad, de desconfianza que llega ya a actos de desobediencia a la autoridad constituida. La generalización del desasosiego social se ha convertido en la madre de todos las acciones de descontento y protesta que brota por todos los poros del cuerpo social. Son los síntomas de una crisis social cuyo distintivo es  “que los que están arriba  ya no pueden, y los que están abajo ya no quieren.”

En las centenas de miles de panameños (a)  hundiéndose en, el sufrimiento colectivo afloran en sus labios espontáneamente la palabra Cambio. Y las diversas acciones a lo largo y ancho del país llevan ese rótulo. Es una presión que sino tiene  respuesta consecuente explotará.

Este riesgo nos ha puesto en un dilema: o es un estallido espontaneo, simplemente  emocional   que implique destrucción y anarquía o debe ser un movimiento organizado, unitario, conducido por un liderazgo responsable y constructivo  fruto de una concertación de un programa único y de un objetivo común. El riesgo de la anarquía esta en que  en función del Tratado de neutralidad los norteamericanos destruyan nuestra nación reocupándonos o pactando  con la derecha colombiana una reivindicación anacrónica de derechos rezagados que aun pretende. La condición de este desafuero es imponer un orden extranjero que borre nuestra nación libre por una opresión nacional.

Un mundo convulso nos estimula  

Las turbulencias sociales de Panamá no solo son efecto de la incompatibilidad interna de nuestra comunidad social. Es también del planeta que transita por un sacudimiento que a todos  nos empuja a actuar: Las recetas capitalistas neoliberales impuestas a la sociedad contemporánea se desgajan en estruendosos fracasos reconocidos ya por sus propios autores y apologistas. En cambio, las masas del mundo se levantan en todos los continentes contra sus opresores. Últimamente concurren  fuerzas internacionales muy diversas por su procedencia  a bloquear los llamados foros económicos mundiales de los millonarios como pasó en Seattle, en Praga, en Washington, en Davos etc. y las cumbres multilaterales de los gobiernos, como la de las América  en Canadá.
En nuestro entorno particular de América Latina, la explosión social en Ecuador, la fuga cobarde de Fujimori en Perú, la marcha Zapatista hacia la ciudad de Méjico, las explosiones reivindicativas en Argentina, los nuevos y reivindicadores vientos que soplan en Venezuela, la posibilidad de alcanzar una paz para el pueblo de la guerrilla colombiana, la resistencia heroica del pueblo Cubano ante la arrogancia y hegemonismo de Bush, son ejemplo que inflaman  la voluntad de lucha del pueblo panameño.

Llamamiento del partido del Pueblo  

El Partido del Pueblo basado en la tradición de lucha progresista de nuestro pueblo, llama a los trabajadores (a) encabezar la voluntad de cambio social evidente en  las masas populares. Para ello hay que dirigir el movimiento popular y patriótico que surge espontáneamente hacia una superior calidad política, organizativa y unitaria. Este paso debe ser  fruto de una abarcadora concertación entre los trabajadores (a)  que consensuado un programa y meta común permita un liderazgo efectivo y capaz de conducir a la nación por rumbos de salvación nacional y sacarlo de los caminos que la pueden llevar a su destrucción.

El Partido del Pueblo considera que la senda  correcta es la que nos lleve a una Democracia Nacional, pluralista, participativa, que se encamine a realizar políticas transformadoras, económicas, sociales y políticas que le garanticen  al pueblo sus derechos actuales y venideros. Una Democracia  que consolide nuestra independencia y soberanía. Una democracia que preserve el ambiente natural  para una vida social mas sana y mejor para la presente generación y las futuras. Una democracia para la paz y el bienestar. En otras palabras, un Estado nuevo concebido en una constituyente del pueblo y para el pueblo. Con esta banderas el pueblo puede avanzar a escala superiores cuya garantía está en la conducción progresista de los trabajadores (a) unidos.

!Gloria a los mártires de Chicago¡  
 ¡Vivan los trabajadores (a) panameños!
!Unidad y cambio para mejor ¡        
 ¡Viva el partido del Pueblo!.

El Presidium del Partido del Pueblo

Panamá, 17 de abril de 2001


Indice 2001

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