A los lectores
Este folleto ha sido impreso con el discurso del Secretario General del Partido del Pueblo de Panamá, camarada Rubén D. Souza, en ocasión de la celebración del 45 aniversario de fundación del Partido Comunista de Panamá, el 4 de abril de 1930, siendo este el primer destacamento de comunista que dentro del verdadero espíritu marxista-leninista existió en Panamá.
Como este acto coincidió con el reingreso al país, después de varios meses de estar afuera, del Camarada Secretario General, su intervención no sólo tocó los aspectos históricos de la vida y la lucha de los comunistas panameños, sino que abordó los problemas cruciales del momento que afectan tanto los intereses de nuestro Partido como los del proceso revolucionario anti-imperialista de liberación nacional que se desenvuelve actualmente en Panamá. El camarada Rubén D. Souza, expresando fielmente la línea política de nuestro partido esclarece la posición de los comunistas panameños, ante el Gobierno anti-imperialista, ante la unidad de las fuerzas anti-imperialistas, ante las negociaciones, ante el desarrollo económico, ante la evolución del poder popular, ante la obligatoria unidad monolítica de nuestro partido y ante la necesidad de la lucha ideológica contra la penetración de todas las ideas del neocolonialismo y contra los oportunistas de izquierda y de derecha.
Al ofrecer esta publicación el Departamento de Propaganda lo hace con el propósito de que este discurso sea material de estudio para todos los militantes del partido y como medio de información a todas las fuerzas antiimperialista de Panamá; de la consecuencia que para ellas encierra tanto la concepción como la acción de los comunistas.
Estimado camaradas y amigos
Agradezco con profunda alegría todas las expresiones de simpatía que he recibido tanto de la membresía del Partido como por los simpatizantes y amigos que en ello ha demostrado la autoridad y prestigio del colectivo de la dirección, y el amplio apoyo que en el país tiene su línea política. Nuestro Partido emerge hoy como un destacamento más cohesionado y más consciente de su papel histórico como el partido marxista leninista de los trabajadores panameños en la medida que ha ido resolviendo los grandes problemas que tocan a su existencia, a su acción política en favor de la patria y del bienestar del pueblo y a la sagrada lucha por nuestra liberación nacional y el ulterior tránsito al socialismo. Nuestro Partido se ha forjado en los ideales del comunismo y en la acción revolucionaria por la liberación de nuestro pueblo y por eso es un conglomerado vivo, de una fina sensibilidad revolucionaria y de una elevada calidad moral y política. Estas cualidades que hemos alcanzado han determinado que una celebración como la que ahora nos ha reunido aquí esté vinculada a hechos concretos del quehacer político trascendentes en la vida Nacional.
Mi regreso al país, por lo tanto, ha sido considerado por el Partido un acontecimiento de gran importancia, porque muestra el gran apoyo internacional que tiene, la influencia que ejerce en el curso de los acontecimientos nacionales y los cambios decisivos en la correlación de las fuerzas políticas en el poder que favorecen más y más la legalidad de todas las fuerzas que en este país concuerdan en la lucha por la independencia nacional y el fortalecimiento del régimen político democrático-popular.Tomando en cuenta estos tres factores que se conjugaron para hacer posible mi regreso es por lo que yo declaro hoy aquí que nuestro Partido, bajo la dirección de su Buró Político ha demostrado haber alcanzado una gran madurez política, que no se desespera ante los momentos difíciles, pero que dentro de esa serenidad, es más firme que nunca en sus principios. Sabe soportar con calma todas las penalidades y responsabilidades que nos imponga este proceso y dicernir entre las dificultades temporales y la supremacía de los grandes objetivos de la lucha común que las fuerzas anti-imperialistas de Panamá han decidido emprender. Por eso, nuestro Partido jamás atentará contra la unidad de las fuerzas panameñas de liberación nacional ni contra el programa patriótico, anti-imperialista y democrático que el Gobierno del General Torrijos y el Ingeniero Demetrio B. Lakas encabezan. Por el contrario, nuestro Partido, poniéndose por encima de cualquier imcomprensión o dificultades momentáneas, ha ido acrecentando su esfuerzo para consolidar esta unidad y defender, a como dé lugar, este proceso. Nosotros no perdemos la visión del bloque por-ver el árbol. Nosotros comprendemos que la victoria final de este proceso de liberación va a estar determinada, en última instancia, por la unidad sólida de todas las fuerzas que en este país quieren una Patria libre. sin colonialismo ni neocolialismo, y un elevamiento del nivel material y espiritual de nuestro pueblo.
El Partido del Pueblo de Panamá, el partido marxista leninista de los trabajadores panameños ostenta de esta alta calidad revolucionaria política y moral como el fruto de la larga acumulación hecha a lo largo de los 45 años de lucha que hoy celebramos; décadas que han significado para los comunistas panameños un trabajo heróico, lleno de dificultades y de sufrimiento, pero siempre impulsados por una voluntad férrea y una fe inconmovible en la ideología científica del proletariado, el materialismo dialéciteo e histórico, para derrotar la ideología burguesa sustentadora de la explotación del hombre por el hombre y construir la vanguardia revolucionaria que haga posible la victoria final de nuestro pueblo por su liberación.
La Fundación del Partiudo Comunista
La fundación del Partido Comunista el 4 de abril de 1930 fue la primera decisión que los revolucionarios más avanzados de nuestro pueblo tomaron en Panamá para hacer posible una revolución profunda que resolviera los problemas históricos fundamentales de nuestra sociedad, dentro la orientación Marxista-leninista. Los fundadores del Partido -Comunista fueron revolucionarios que se forjaron en el seno de la lucha de las masas en un momento en que la oligarquía panameña se confabulaba con el imperialismo e imploraba su intervención mediante el status de protectorado para imponer a los trabajadores su explotación y opresión de clase. Esta traición a los fines republicanos, democráticos y nacionales de las masas, la cual tenía por propósito agudizar la explotación de los trabajadores y restringir sus libertades condujo a un violento enfrentamiento de clase.
Las acciones populares por resolver el problema inquilinario y de subsistencia que culminaron con las acciones del 10 de octubre de 1925 (que en este año cumplirá su 50 aniversario) pusieron de manifiesto la decisión del pueblo panameño de lograr transformaciones revolucionarias y el carácter anti-democrático, anti-nacional y nefasto del régimen político y económico sustentado por la oligarquía. Para ahogar las demandas populares, las fuerzas de la burguesía que estaban en el poder no parpadearon en invocar la intervención del ejército de ocupación, norteamericano, ese mismo ejército que afincaba la colonia en nuestro territorio de la Zona del Canal y que por lo tanto realizaba la acción de desp