Nació este preclaro hijo del Corregimiento de Las Lomas, en el barrio de BichaI o San José, como se le conoce actualmente, el 24 de marzo de 1901, siendo el séptimo hijo del humilde hogar formado por Carlos Vargas Molina y su esposa Isidra Delgado de Vargas.
Desde niño demostró una notable capacidad para estudiar y asimilar conocimientos en diferentes ramas del quehacer humano.
Fue por eso que sus padres y hermanas mayores, al no existir escuela en Las Lomas, decidieron enviarlo a la escuela que regentaban los Hermanos Cristianos de “La Salle”, en la ciudad de David, a la que asistió haciendo enormes sacrificios personales, teniendo en cuenta que entonces no existían carreteras ni puentes para cruzar el río David, que separa Las Lomas de dicha ciudad.
Sin embargo, debido a su tenacidad en los estudios, que le valieron ocupar puestos de honor, y a su comportamiento ejemplar se ganó el aprecio de los maestros “Hermanos Cristianos, especialmente de su Director Campo Elías Herrera. Al terminar La primaria resultó escogido para continuar estudios de ciencias agrícolas en la “Escuela Nacional de Agricultura, que funcionaba donde hoy se encuentra el Hospital Psiquiátrico Nacional Matías Hernández, en la ciudad capital. Dicha beca fue cancelada a poco de iniciado el curso, ya que la escuela se clausuró por motivos económicos, terminando de esta forma sus estudios escolares.
De regreso a su tierra natal y habiendo sufrido la pérdida de su señor padre, siendo un adolescente, según lo consigna en sus memorias, no le quedó otro camino que empuñar el hacha y el machete para tumbar monte y dedicarse a Las labores agrícolas para ayudar al sostén de su familia.
Al llegar a la edad adulta, combina sus labores agrícolas con otras actividades, como aserrar madera para construcción y labrar las enormes vigas de madera que se usaban entonces.
Estas faenas lo pusieron en contacto con el incipiente movimiento obrero mundial y las ideas reivindicativas que empezaban a difundirse a raíz del triunfo de la revolución bolchevique y el nacimiento de la “Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas”.
Pues en esta época, (a mediados de la década del veinte), que se vive el movimiento inquilinario de 1925, en la que el gobierno panameño invocó al ejército norteamericano para disolver las manifestaciones ocupando éste la ciudad de Panamá y dejando como resultado varios muertos y numerosos heridos.
Estos y otros hechos prendieron el ánimo del joven Simón, de sus hermanos Gavino y María, de amigos como Teófilo Navarro, Valentín Acosta y otros muchos lomeños ya fallecidos, para fundar la primera organización de lucha por “la tierra para quien la trabaja”, que se organizó en la provincia de Chiriquí.
Por este motivo, pronto estuvo en La mira de los terratenientes de la época, los cuales contaban con la complicidad de los gobiernos de turno que, haciendo uso de la fuerza pública, (Policía Nacional), compuesta por elementos de la mas baja calidad humana, se daban a la tarea de perseguir y reprimir sin contemplaciones, cualquier manifestación de inconformidad o rebeldía popular.
Por ello, a raíz de una manifestación convocada por la “Federación Sindical de la Regional de Chiriquí”, la que estaba compuesta por muchos representantes de Las Lomas, David, Orilla del Río, Guarumal, Cantagallo y otras poblaciones del oriente Chiricano, fue a dar por primera vez a la Cárcel Pública de David, junto a otros compañeros de lucha. Este episodio acaeció en el mes de noviembre de 1932 y existe un poema escrito por él mientras estuvo en prisión.
Su sensibilidad para apreciar la naturaleza y el medio que le rodeaba, le permitió expresar en forma poética y musical muchas de sus inquietudes literarias que son notables, tomando en cuenta que su formación fue esencialmente autodidacta.
Sus convicciones políticas lo llevaron a real izar muchas luchas organizativas; dada su gran habilidad para escribir y redactar trabajos de carácter político, encabezó las tareas relativas a la fundación del Partido Comunista en la provincia de Chiriquí, en 1930. También esto le permitía relacionarse Y cultivar amistad con otros escritores de ternas sociales reivindicativos, humoristas y populares como César y Abel Candanedo, Gonzalo Castro Domínguez, Ramiro y Moravia Ochoa, Carlos Changmarín y otros.
Desde su inscripción como miembro del Partido Comunista, su lucha como dirigente popular, no conoció el descanso.
Fue en esa época en la que conoció a la que llegó a ser su abnegada esposa y compañera, Rosa Elvira Sarmiento de Vargas, fallecida en el año de 1986, con la tuvo 15 hijos, de los cuales le sobreviven 12 de ellos.
Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, además de participar en numerosos Congresos y Comités de lucha, continuó sufriendo las persecuciones y hostigamientos de los gobiernos de turno. Por esta época de la guerra estuvo trabajando como carpintero con las fuerzas armadas de los Estados Unidos y con la Chiriquí Land Company, División de Puerto Armuelles.
Concluida la segunda guerra mundial e iniciada la llamada “guerra fría”, teniendo a sus hijos de poca edad, la Patronal de la ciudad de David le creó un cerco de hambre, es decir, le negó toda oportunidad de ganarse la vida con sus herramientas, por lo que optó por volver a la agricultura, en una finca situada en la isla llamada Mono, ubicada en el golfo de Chiriquí.
De esta etapa de su vida revolucionaria escribió “El Romancero no escrito de la Lucha de Clases en la provincia de Chiriquí, un episodio interesante”.
Atendiendo las faenas agrícolas en la isla continuó la lucha, a pesar de las limitaciones de su entorno laboral y el haber quedado el Partido fuera de ley durante el régimen del Coronel José A. Remón. No obstante, esto no le impidió participar activamente, ya en la clandestinidad, en todas las luchas populares encabezadas por el Partido, además de distribuir, en la provincia, los semanarios revolucionarios “El Cholo”, editado en la ciudad de Santiago y “El Mazo”, editado en la ciudad capital.
En esta época y en plena represión “remonista”, el Partido realiza cambios de dirigencia a nivel nacional, así corno opta por cambiar su nombre por el del Partido del Pueblo, donde la célula de Las Lomas, con Simón a la cabeza, fue una de Las fichas mas respetadas y queridas. Esta célula de Las Lomas también se propuso en ese año de 1952, editar y difundir un periódico mimeografiado llamado “El Trabajador”, del cual fue director. Este semanario murió Casi al nacer, porque las fuerzas represivas localizaron el sitio donde se editaba y destruyeron todos los materiales y equipos.
Obligado a renunciar a los trabajos agrícolas en la isla de Mono por catástrofes naturales, (inundaciones, que destruyeron las cosechas de arroz y maíz, entre otras calamidades ocurridas en octubre de 1954) , así como la necesidad de prestar mayor atención a la educación de sus hijos, Lo lleva nuevamente a Las Lomas, en donde volvió a sus labores de maderero y constructor, rama en la que le fue de mucha utilidad lo aprendido de geometría y matemáticas en su lejana infancia en la escuela de los Hermanos Cristianos continuando su lucha organizativa corno dirigente de primera línea, también le tocó brindar hospedaje y sustento en su hogar a muchos de sus compañeros de Partido que viajaban a la provincia desde la capital, pero que tenían que hacerlo de manera clandestina para evitar ser apresados.
Como un reconocimiento a sus afanes revolucionarios, fue invitado a visitar la isla de Cuba, recién el triunfo de la Revolución Cubana, de lo que asimiló positivas experiencias.
Por esa época se estaba organizando el Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company, del que fue uno de los principales organizadores y asesores, desde la clandestinidad, ya que con Darío González Pitti y otros sindicalistas tenían que reunirse y planificar la estrategia de noche, entre los bananales, para no ser sorprendidos por la Guardia Nacional
Todos estos afanes de reivindicación y de lucha de clases, no le hicieron perder de vista su condición de lomeño, por lo que, además de cultivar su intelecto estudiando todo aquel material de interés que cayera en sus manos para acrecentar sus conocimientos y su cultura general, se ocupó también de escribir temas políticos, ensayos, crónicas, poesías, cuentos, etc. Siempre contribuyendo a la cultura, muchos estudiantes de escuela secundaria de la provincia acudían a hacerle consultas sobre múltiples materias, con La certeza de que él sabría orientarles en la dirección correcta. Por lo tanto, cuando en Las Lomas se constituyó el “Comité pro Biblioteca”, el fue uno de los más entusiastas y decididos organizadores para llevar a feliz término esta obra que es de vital importancia en toda comunidad que tenga afanes de cultura y superación. Así, basado en el trabajo voluntario de muchos lomeños y el aporte de algunos materiales por parte del Consejo Municipal y otras entidades oficiales, además de las donaciones de libros y enciclopedias gestionadas por él, hacen que la biblioteca de Las Lomas se concretara como una obra tangible, en cuya consecución Se tunde el esfuerzo de muchas personas, pero en donde sobresale por su capacidad de organización y de entrega incondicional a esta causa noble, el señor Simón Vargas Delgado.
La biblioteca fue inaugurada oficialmente en el año 1967, con un acto cultural en el que Don Simón declamó un poema, el que muy aplaudido por la concurrencia a dicho acto de inauguración.
Mientras se construía el local de la biblioteca, también se organizó la denominada “Junta Cívica", un Comité integrado por personas preocupadas por el progreso de la comunidad, la cual se encargaba de reparar calles, habilitar pasos de quebradas, construir viviendas para personas sin recursos, etc, contando con la cooperación del Cura Párroco de aquel tiempo, el Padre José Luis Martínez. Sin embargo, estos trabajos voluntarios eran mal vistos por los sicarios del régimen de turno, por lo que un día, al encontrarse reunidos los miembros del Comité del cual formaba parte, fueron conducidos a prisión y obligados a renunciar a sus nobles propósitos. Al disolverse la Junta Cívica, sus inquietudes, junto a las de otros lomeños, se expresan en la convocatoria a otros luchadores por el progreso de la comunidad para construir el cementerio, obra que se hacía impostergable, y que necesitaba personal dinámico y de gran capacidad de trabajo, el que debía enfrentar, entre otros escollos, la oposición de no pocos a la realización de dicho proyecto.
Por lo tanto, teniendo el respaldo de lomeños como Teófilo Navarro, Rafael de Gracia, Edgar Arias, Buenaventura Saucedo y otros, se hizo cargo del diseño, cercado y demarcación del cementerio de Las Lomas, obra que sin duda, vino a iterar una de las más importantes necesidades de la comunidad.
Mientras se esforzaba por brindar lo mejor de sí en las obras de bienestar comunal que con grandes dificultades se adelantaban, los dirigentes del régimen no habían cesado de mantenerlo bajo vigilancia. En esas condiciones sobrevino el golpe de estado del 11 de octubre de 1968, que derrocó al Doctor Arnulfo Arias Madrid. Inmediatamente se desató una persecución contra todos los dirigentes populares, lo que lo llevó nuevamente a la cárcel, junto con varios de sus hijos y uno de sus yernos.
A pesar de que fue liberado a los pocos días, pronto fue apresado de nuevo, conducido a la cárcel de David, donde permaneció seis largos meses, sin que nunca se le formularan cargos o acusaciones
Su liberación se debió a cambios políticos efectuados en el gobierno, los que consolidaron la conducción del General Omar Torrijos y la expulsión del mismo de otros golpistas que inicialmente lo acompañaron. A partir de ese momento, cesó la persecución, por lo que pudo trabajar con más holgura, organizando y asesorando para la creación de Asentamientos Campesinos, como el que fundó en Las Lomas, denominado “Siempre Adelante”. Este desarrolló múltiples actividades, tales como la cría de pollos y cerdos y la siembra de arroz, frijoles, maíz, sorgo y otros granos. Al dedicar sus afanes a la organización para la producción comunitaria, seguía fielmente los lineamientos y la visión revolucionaria del General Torrijos, cuando éste logró el apoyo de las principales naciones del mundo, en su lucha por la soberanía en la franja canalera y la firma de los Tratados Torrijos-Carter. A lo interno, también proclamaba el General Torrijos que le ayudaran a romper estructuras para poder implementar un régimen que diera respuesta a los problemas sociales, económicos, culturales, etc, que padecen los pueblos, llamado al que Simón respondió sin titubeos ni condiciones.
Alentado por estos positivos pasos en favor de reivindicaciones populares, se presentó como candidato a Representante de Corregimiento de Las Lomas, en la primera elección convocada para este fin, en agosto del año 1972. No logró la representación en dichas elecciones, pero no por eso dejó de trabajar por su comunidad. Así, formó parte del Comité de Salud junto a otros lomeños, quienes trabajando en forma voluntaria durante muchos días domingo, lograron levantar el edificio en donde hoy funciona el Centro de Salud de Las Lomas.
Los años posteriores fueron dedicados mayormente a las tareas de organización política en el Partido al que dedicó toda su vida, por lo que tuvo la oportunidad de visitar la hoy ex Unión Soviética, invitado por el PCUS, organización de entonces que se encargó de costearle todos los gastos de viaje, además de proporcionarle allá los reconocimientos médicos que necesitaba en esos momentos, De las impresiones y experiencias de este viaje, escribió un diario de mucha calidad literaria.
No podemos concluir estas notas biográficas sin hacer mención del homenaje que a nivel nacional, de parte de numerosas organizaciones populares se le brindó en “La Casa de la Cultura en la ciudad de David, en donde la admiración y el respeto hacia su personalidad, se expresaron en todo su esplendor al cumplir su aniversario número 80, el 24 de marzo de 1931. Esto motivo la publicación del documento intitulado “Semblanza Biográfica de un Destacado Dirigente Comunista”, en el que el partido, al reconocer su valía, lo destaca como ejemplo a seguir por los revolucionarios panameños, al tiempo que le expresa su felicitación por cumplir un año mas de fructífera existencia.
Es de rigor hacer mención específica de la producción literaria que sobrevivió a las múltiples requisas de que fue objeto su casa en tiempos de persecución, entre lo que se cuenta su “Diario de Viaje”, producto de su visita a la ex Unión Soviética, el folleto titulado “Bajo el Signo de la Violencia”, en el que describe el fenómeno de la lucha por el poder, especialmente entre los bandos oligárquicos escenificada entre 1912 y 1977 y el aporte a su partido, “Gloria a los Mártires Obreros Rodolfo Aguilar Delgado y Dionisio Arrocha”, con motivo de conmemorarse los 25 años del asesinato de éstos, siendo el autor de esta publicación.
Los últimos años de su vida los dedicó a cultivar la parcela de terreno que le correspondía en la finca del Asentamiento “Siempre Adelante”, de Las Lomas.
Pese a haber cumplido y sobrepasado los 90 años de edad, nunca quiso permanecer ocioso, ni física ni intelectualmente y cuando nadie lo esperaba se le declaró una cruel y dolorosa enfermedad que acabó con su ejemplar vida el 3 de diciembre de 1993.
Como un reconocimiento póstumo a su larga vida de luchador infatigable, sus hijos tuvieron el alto honor de recibir en su residencia en Las Lomas, la visita de condolencia efectuada a raíz de su fallecimiento, por el Doctor Ernesto Pérez Balladares, entonces candidato y posterior Presidente de la República, su esposa y otras distinguidas personalidades que le acompañaban.