Marta Matamoros


Marta Matamoros Figueroa

"Si por feminismo entendemos la doctrina
que preconiza la extensión de los derechos y del papel
de la mujer en la sociedad, Martha Matamoros, aparte de ser reconocida
como una de la más detacadas dirigentes sindicales de la historia panameña,
debe ser considerada como una feminista que no se asume a sì misma como tal."

La vida de la compañera Marta Matamoros es el ejemplo de la firmeza de carácter y de ideales.
El principal objetivo de su vida: que los trabajadores y sus familias vivieran con dignidad, salud y respeto. Al mismo tiempo, desde muy joven Marta Matamoros fue comprendiendo que, para lograr el objetivo de su vida, la patria que la vió nacer tenía que ser libre de ataduras, libre de imposiciones de grupos económicos irrespetuosos de los Derechos Humanos.

Por eso en la biografía de Marta Matamoros siempre vamos a encontrar una identidad entre la lucha por el respeto a los trabajadores y las mujeres, con la lucha por el respeto a la patria. También la compañera comprende rápidamente que se puede luchar por los trabajadores, mujeres y por la patria propia, pero todas las patrias y todos los trabajadores del mundo también sufren de ja explotación y el irrespeto a su soberanía nacional.

Por eso desde sus primeros años de lucha, Marta fue una consecuente defensora de los derechos sindicales, femeninos y patrióticos de otras patrias, o mejor dicho de todas las patrias del mundo, en una globalización totalizadora de que los trabajadores representan un solo proceso universal.
Con motivo de la Guerra de Coto en el año 1921, guerra fraguada por los intereses de empresas imperialistas transnacionales de la producción y comercialización de la industria bananera, en su niñez Marta Matamoros sufre, como hija de costarricenses radicados en tierra panameña, de los rigores y efectos de esa guerra en que se regó sangre tica y panameña, por encima de los ideales de paz y fraternidad de dos pueblos que siempre hablan luchado contra el colonialismo español y que unieron esfuerzos para combatir al filibustero racista norteamericano William Walker, allá por los años de 1850.

Marta Matamoros nunca olvidó esta lección de su niñez y por eso comprendía como nadie la importancia del internacionalismo. Marta también fue una mujer estudiosa Pese a la condición infrahumana de los trabajos de modistería, en esos talleres sin ventilación y largas jornadas de trabajo con salarios de hambre, ella se dio tiempo para leer y lo que leía y asimilaba ponerlo y compartirlo con sus compañeras de trabajo.
Muy joven Marta Matamoros comprendió que el salario no es el pago del trabajo, que el salario si acaso es el pago por el desgaste de la fuerza de trabajo, Por eso la compañera siempre luchó contra un sistema de opresión del hombre por el hombre. Esos momentos de desesperación, que incluso nos hace pensar en el pecado del suicidio, nos lleva a un abatimiento y a una especie de túnel sin salida que nunca abatieron a Marta.

Marta Matamoros se sobrepuso a todos esos momentos, y esa es precisamente una faceta muy importante de su luminaria existencia.

Pese a su condición de mujer y trabajadora, pese a los intentos de la clase patronal y gubernamental de doblegarla, ella siempre mantuvo en alto su mirada, erguida cuan alta era físicamente y todavía con mayor altura su dignidad moral.

Por eso, ella fue siempre paño de lágrimas de muchísimas mujeres, padres y madres al mismo tiempo, ella fue orientadora del hogar de miles de compañeras, ella fue guía para la templanza de la mujer humilde de Panamá.
Marta Matamoros significó para la juventud revolucionaria de Panamá un ejemplo de estoicismo, un ejemplo y contén a las flaquezas que se presentan en el diario bregar por la libertad de la patria.

Históricamente, desde los tiempos de la colonia, muchas mujeres indígenas, luego mestizas o criollas y, ya durante la etapa republicana tanto en la unión a Colombia como a partir de 1903, dieron su aporte a la causa de la libertad.
Pensemos por un instante en la crudeza de la existencia de nuestros hogares panameños durante los días del Incidente de la Tajada de la Sandía en abril de 1856, o durante los movimientos sociales de Mateo Iturralde, Pedro Prestán y luego los tres largos años de la Guerra de los Mil Días; para después transitar en el Movimiento Inquilinario de 1925; el golpe de 1931, la lucha contra las bases militares de 1947, luego el movimiento heroico estudiantil de 1958 y el Pacto de la Colina, el Movimiento del 9 de Enero de 1964, la muerte de Rodolfo Aguilar Delgado y Juan Navas, la lucha de los maestros de la década del 60 y luego en el setenta hasta llegar a la lucha contra la invasión del 20 de Diciembre de 1989 y sus consecuencias.

Siempre se dió la dignidad de la Mujer Panameña Trabajadora de la ciudad y el campo. En este tramo de los últimos sesenta años, Marta Matamoros tomó la posta de las luchas en defensa de la mujer y de toda la sociedad panameña por las causas nobles, por la nueva moral, por la dignidad, por el bienestar de todos.

Marta Matamoros nace en Panamá el 17 de febrero de 1909. Hija única de Gonzálo Matamoros, fundador de la Banda Republicana y soldado de la Independencia y de la Sra. Josefa Figueroa de Matamoros, ama de casa ambas, ciudadanos costarricenses, que durante la guerra de Coto en 1921 regresan a su país por el conflicto fronterizo que enemistó a las dos naciones hermanas.
Marta realiza sus estudios primarios con las Hermanas de la Caridad en Panamá y los continúa en la ciudad de Cartago, Costa Rica, hasta el segundo año de la enseñanza secundaria, cuando marcha a la ciudad de Barranquilla debido a los compromisos de trabajo de su padre, quien era músico de orquesta. De regreso en Panamá decide aprender modistería y empieza a trabajar por cuenta propia, atendiendo a sus propios clientes desde su humilde hogar ubicado en El Chorrillo.

A los 35 años se inscribió y formó parte del Sindicato de la Confección de Ropa y miembro de su directiva y Secretaria General.
Posteriormente fue elegida Secretaria General de la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá. Marta estuvo siempre ligada a las luchas sociales por lo que sufrió carcelazos por los gobiernos de turno. En 1947 participó como oradora en la marcha de mujeres por el Rechazo del Convenio FILOS FIINES, que pretendía mantener cerca de 100 bases militares de Estados Unidos que funcionaron durante la segunda Guerra Mundial en varios sitios de Panamá.

Su incursión en la actividad sindical

Su primer empleo como trabajadora asalariada lo realizó en 1941 en la fábrica de confección de vestidos “El Corte Inglés” de capital foráneo y gran prestigio en el país, en donde percibían un salario de 0.50 centavos diarios. Sus conocimientos de costura le permitieron aprender lo referente a la confección de sacos para hombres, especialidad en donde ganaba un dólar (B/1.00) la hora. Posteriormente logró conseguir trabajar en otra reconocida fábrica de vestidos llamada “Bazar Francés”. Cuando ingresa en 1944 a la planilla del Bazar Francés empieza a vincularse al Sindicato de Sastres y Similares de Panamá, recién fundado en 1943.

Esta era una época en que no existía Código de Trabajo y aunque existía la ley 23 de octubre de 1930 para proteger la maternidad, esta no era cumplida por los empresarios, siendo las condiciones de salario y trabajo paupérrimas para los hombres y mujeres obreros y obreras de estas fábricas. Una época en que el conflicto entre empresarios y trabajadores generaba lamentables consecuencias para la clase trabajadora Fueron estas condiciones las que conoció Marta y la que la impulsaron a trabajar para provecho de su gremio. Su inquietud porque se les pagara un mejor salario y se mejoraran las condiciones de las mujeres que laboraban en la fábrica Bazar Francés, la llevan a organizar en 1946 la Huelga de los trabajadores del Bazar Francés, la que tuvo una duración de 38 días.

De la experiencia en la huelga de 1946 en la cual formó parte del Comité de Huelga, Marta quedó cesante, pero con una fuerte actividad militante dentro del Sindicato, estos accidentes jamás la hicieron desvincularse de la lucha sindical.

Este mismo año, Marta junto a otras organizaciones obreras participa en la elaboración del Código de trabajo de 1946, en donde se lograron importantes reivindicaciones para la clase trabajadora, como la reglamentación de las vacaciones, establecimiento del salario mínimo, etc. En este evento Marta apoyada por las mujeres trabajadoras, elabora un proyecto de protección a la maternidad, una reivindicación específica para la mujer trabajadora. Sobre éste Marta recuerda: ”Nuestra participación en el Código de Trabajo de 1946, fue efectiva porque nos activamos yendo a la Asamblea. Yo tuve la oportunidad de presentar el proyecto de ley para pedir 14 semanas de descanso para la mujer. Se hizo un anteproyecto pidiendo 14 semanas de descanso con salario pago, entonces recogimos firmas de todos los obreros y amas de casa que también firmaron”(1).
Este hecho es considerado por Marta como un triunfo de las “costureras” del Sindicato de Sastres y Similares de Panamá de ese entonces, para toda la clase obrera femenina.

Participa en estos años como dirigente de su gremio, en luchas de carácter nacionalista como lo fue el rechazo del Tratado Filós-Hines y en luchas reivindicativas populares, como la "Marcha del Hambre y la Desesperación de Colón", en 1952 por su carisma, determinación y liderazgo innato logra destacarse como dirigente de la Federación Sindical de Trabajadores (FSTRP) en donde llegó a ocupar la Secretaría General, convirtiéndose así en la primera mujer en ocupar esta destacada posición dentro de esta instancia.
Durante su gestión como Secretaria de la Federación, se lleva a cabo una huelga transportista de los choféres de buses de Río Abajo en donde este gremio afiliado a la FSTRP, logra el apoyo contundente de la Federación, con Marta Matamoros al frente de la dirigencia de la misma.

Este apoyo solidario a los choféres en huelga les costó a los dirigentes principales de la Federación Obrera, la cárcel. Aquí Marta sufre uno de sus más tristes tragos al ser encarcelada en prisión por 99 días incomutables, pasando 14 días de estos en la "macarela”, por orden del Presidente deja República, José Antonio Remón Cantera.
Las luchas sociales le permitieron activarse políticamente, por lo que formó parte del Comité Central del partido del Pueblo de Panamá y Miembra Honoraria de su Buró Político. Marta fue fundadora de la Alianza de Mujeres Panameñas, de la Vanguardia de Mujeres, de la Comisión Femenina Pro Defensa de los Derechos de la Mujer, de la Comisión Femenina Pro Defensa de los Derechos de la Mujer y el Niño y de la Unión Nacional de Mujeres Panameñas (UNAMUP) en las cuales ocupó cargos directivos destacados, siendo en ésta última Secretaria de Relaciones Internacionales.

Formó parte del Comité Ejecutivo de la Central Nacional de Trabajadores de Panamá, siendo fundadora de la misma, Marta se destacó en la lucha por los Derechos de la mujer Trabajadora impulsando la aprobación del Código de Trabajo y de conquistas relativas a la protección de la maternidad de la Mujer Trabajadora, conocido como el fuero maternal.

Marta a los 85 años de edad, desde su apartamento de Santa Ana, siguió contribuyendo en la medida de sus posibilidades con las luchas de diversos grupos de mujeres. Fue Presidenta Honoraria de la Unión Nacional de Mujeres Panameñas.

Ha recibido la Orden Gubernamental “Manuel José Hurtado, pergaminos y homenajes a su labor en el movimiento de Mujeres de Panamá.
Marta se activa en la lucha sindical hasta l967 y de allí en adelante funge como sabia consejera y ejemplo a imitar por sus seguidoras, actualmente constituidas a través del Sindicato de Confección de Ropa y Anexos de Panamá y Asesora de la Unión Nacional de Mujeres Panameñas –UNAMUP-.

Cuando cumplió 85 años, Marta manifestó que “me honra la cuestión sindical y me hace feliz”. De su mensaje a la presentes y futuras generaciones obreras, rescatamos su siguientes palabras: ”La organización es el camino para mejorar la condiciones sociales, económicas, culturales y políticas Solamente organizando al pueblo, los hombres, las mujeres se puede conseguir cambios radicales para mejorar la condiciones de vida (...) Yo tengo la convicción de que lo que nosotros hemos ganado en derechos en mejorar, ha sido por el esfuerzo, sudor y lágrimas de los trabajadores, de la mujeres organizadas. (...) Mi recomendación es organizarse en su gremio... dejarse de temores, sólo una vida se tiene. yo aquí estoy todavía y creo que puedo dar la batalla aunque sea en tres pies con el bastón” (2)

Fechas importantes en la lucha obrero-femenina de Marta Matamoros.
  • 1945: Inicia sus actividades sindicales al afiliarse al Sindicato de Sastres y Similares de Panamá, hoy Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria de la Confección de Ropa y Anexos de Panamá, donde desempeñó en varias ocasiones, cargos en la junta Directiva.

  • 1947: Participó en la campaña de las obrera sindicalizadas, por la aprobación de la ley de descanso remunerado a las mujeres trabajadoras en estado de gravidez, por 6 semanas antes y 8 después del parto con salario completo y su seguridad en el empleo durante su período de gravidez: esto quedó establecido en el Código de Trabajo de 1947.

  • 1947: Participó en la gran lucha por el rechazo del Tratado Filos-fines, interviniendo como oradora en la gran concentración de mujeres, celebrada con ese objetivo ante los Diputados Constituyentes, movilización de todos los sectores femeninos que fue determinante en el rechazo por parte del Gobierno, de dicho Tratado.

  • 1949: Como estímulo a su labor constante por procurar el mejoramiento social, económico y cultural de las clases populares, recibió la distinción de parte de la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá, al otorgarle la Medalla en Honor al Mérito Sindical.

  • 1952: Fue elegida Secretaria General de la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá, siendo la primera mujer que ascendía a ese alto cargo sindical.

  • 1953: Asistió como delegada en representación de la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá, al III Congreso Sindical Mundial de la Federación Sindical Mundial, celebrado en Viena-Austria.

  • 1954: Es miembra del Partido del Pueblo, se le escoge para miembra de su Comité Central y Honoraria de su Buró Político.

  • 1959: Participó en las Brigadas de Vanguardia en la Lucha por el establecimiento del Salario Mínimo, la Rebaja de los Alquileres de las Casas de Inquilinato y el Código Agrario, acción promovida a título de “Marcha del Hambre” y periódicamente en las Actividades por Nuevos Aumentos de Salarios y otras reivindicaciones promovidas por la Clase Obrera Organizada, quedando consignada en el Código de Trabajo de 1972, una mayor protección para la madre trabajadora, tal como: un año de Fuero de Maternidad después del parto, asegurando así la permanencia de la madre en su trabajo.

  • 1962: Participó en la Conferencia de Trabajadores por la Paz, auspiciada por la Federación Sindical Mundial en Berlín-Alemania.

  • 1962: Participó en la Conferencia Internacional, auspiciada por la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM) efectuada en Praga, Checoslovaquia.

  • 1963: El 1º de mayo, fue distinguida con la Medalla creada como tributo al mártir “Dionisio Arrocha González”, por el Comité Permanente de Defensa del Salario Mínimo y la Ley Inquilinaria con la distinción de “Mérito Obrero”.

  • 1963: En representación de la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá, formé parte en Chile, de la Comisión preparatoria para la Constitución del Organismo Sindical, denominado Congreso Permanente de la Unidad Sindical de los Trabajadores de América Latina (CEPUSTAL).

  • 1968: Fue electa Secretaria General lnterina de la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá.

  • 1971: Recibió un Pergamino “Honor al Mérito”, conferido por las Organizaciones Femeninas, Sindicales y Populares el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

  • 1972: Participó en la Tercera Conferencia Sindical Mundial celebrada en Praga, Checoslovaquia, donde se elaboró la Carta de los Derechos y Reivindicaciones de la Mujer Trabajadora, Conferencia auspiciada por la Federación Sindical Mundial.

  • 1973: Asistió como Delegada del Comité Nacional de Defensa de la Soberanía y la Paz al Congreso Mundial de las Fuerzas de Paz celebrado en Moscú.

  • 1973: La Comisión Femenina Pro-Defensa de los Derechos de la Mujer y el Niño, le otorgó una medalla en reconocimiento a su larga trayectoria de actividades al lado de las Organizaciones Populares en el campo social, económico y político, que conlleva a las transformaciones sociales en beneficio de la nación panameña.

  • 1975: Fue miembro del Comité Organizador del Congreso Constitutivo de la Unión Nacional de Mujeres Panameñas (UNAMUP) y ocupó la Secretaría de Relaciones Internacionales de esta Organización Femenina Nombrándosele su Presidenta Honoraria.

  • 1978: Asistió en representación del Comité Permanente de Unidad Sindical de los Trabajadores de América Latina (CPUSTAL) y de la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) al Congreso de la Federación de Trabajadores de Irak celebrado en Bagdag.

  • 1982: Día 3 de marzo, el Gobierno Local del Distrito de San Miguelito, le confirió un Pergamino en reconocimiento a su trayectoria de lucha en favor de los trabajadores y particularmente de la mujer y los niños.

  • 1982: El 8 de marzo con motivo del Día Internacional de la Mujer, fue honrada conjuntamente con la Profesora Gumercinda Pez con Homenaje de parte de las Organizaciones Nacionales, FENAMUDE, UNAMUP y demás Organizaciones Sindicales de la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP), la CONAC, FREP, F.T.C. y de las Comunidades.


  • En esos día recibió de parte de su excelencia Doctor Aristídes Royo, Presidente de la República de Panamá, la Orden Manuel Amador Guerrero, en el Grado de Oficial.

  • 1982: El 30 de abril, víspera del 1 de mayo, la Federación Sindical de Trabajadores de la República de Panamá (F.S,T.R.P,) lo otorga la Honrosa Medalla ”José Del Carmen Tuñón”, Honor al Mérito Sindical.

  • (1) Entrevista realizada a Marta Matamoros el 1 de agosto de 1994 por Jaqueline Candanedo, y Myrla Gutiérrez.
    (2) Ibid. Entrevista a Marta Matamoros.


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